EL COMPORTAMIENTO DE LAS ORGANIZACIONES DEPORTIVAS COLOMBIANAS

EL COMPORTAMIENTO DE LAS ORGANIZACIONES DEPORTIVAS COLOMBIANAS

En el contexto Colombiano, encontramos trabajos como “El Estado de desarrollo de las organizaciones deportivas en Colombia”[1] elaborado por el Grupo de Macroeconomía Aplicada de la Facultad de Ciencias Económicas y el Grupo de Investigación en Ciencias Aplicadas a la Actividad Física y el Deporte —Gricafde— del Instituto Universitario de Educación Física de la Universidad de Antioquia “UDEA”. Este último recoge estadísticamente la composición actual del deporte en el país, expone los antecedentes de la organización del sistema deportivo y de recreación, al tiempo que describe la dinámica administrativa y operativa del sistema completo, caracterizando el esquema de organización y financiamiento de organizaciones tales como clubes deportivos, ligas deportivas departamentales, entes deportivos territoriales y nacionales.

Incluyendo este, además del documento “Caracterización Ocupacional del Deporte, Recreación y Educación Física” elaborado por la Mesa Sectorial del Deporte, Recreación y Educación Física del país, entre otros varios más, contamos ya con varios trabajos desarrollados en el contexto local, lo que permite una prospección mucho más amplia de la dinámica en las organizaciones del deporte y la recreación en el país.[2]

El estudio que da cuenta de la composición y estructura administrativa de las organizaciones deportivas del país, muestra un amplio y preocupante panorama en relación a la capacidad de direccionamiento y gestión de dichas entidades, lo cual se puede evidenciar en las siguientes características encontradas y que son comunes a la mayoría de las organizaciones que integran el Sistema Nacional del Deporte en Colombia.

El desarrollo de los organismos responsables de dinamizar el sector del deporte, la recreación, la educación física y la actividad física, ha sido poco significativo, en algunos caso nulo, a pesar de existir una normatividad que regula su funcionamiento y orienta la implementación de los programas del área, demostrado esto, en la baja medición del impacto y cobertura de los programas de calidad relacionados con este sector.

Se evidencia una notable desarticulación del Sistema en lo social, en lo económico y en lo deportivo como consecuencia de las ambigüedades y contrariedades en los procesos de financiamiento, sumado a esto lo que los autores llaman “el distanciamiento entre las organizaciones”, refiriéndose a la muy poca articulación y coordinación entre todos los actores responsables de coordinar los procesos de desarrollo deportivo y recreativo en el país.

Quizás uno de los aspectos más relevantes que son corroborados por este estudio, es el hecho de que la Constitución Política de 1991, juntamente con la ley 181 de 1995, a lo que podríamos sumarle las demás normas derivadas de la implementación de las anteriores, dejan un gran vacío jurídico, bastante ambiguo y casi irreconciliable, que no permite consolidar directrices únicas en los modelos de dirección y gestión deportiva y recreativa, así mismo, la unificación de criterios en los procesos técnico metodológicos entre las diferentes organizaciones del sistema pareciera una utopía. Desde el punto de vista administrativo, esto ha dado espacio a la libre interpretación en la implementación de la deficiente política pública en deporte y recreación.

Todo lo anterior refleja la falta de una política pública clara para el sector, lo cual incluso, ha permitido que las organizaciones se estructuren casi sin ningún direccionamiento lógico, lo que es más preocupante, que no existan criterios de calidad en la integración y conformación de su propia estructura orgánica y directiva; esto ha quedado evidenciado también en la caracterización ocupacional elaborada por la mesa sectorial, la cual muestra al igual que el estudio realizado en la UDEA, que la dirección de las organizaciones del deporte y la recreación en Colombia, ha venido siendo asumida en la mayor parte de los casos por personas con una muy pobre formación profesional, en su defecto por profesionales que nada o poco tienen que ver con el sector, con poca experiencia y conocimiento en los procesos de desarrollo deportivo, aún más importante, con muy poco o ningún conocimiento o capacitación en temas y habilidades relacionados con dirección de empresas, administración, mercadeo, ingenierías u otros campos del conocimiento que permitan una mayor capacidad de decisiones acertadas en materia de direccionamiento estratégico, sin que sea esto garantía alguna de éxito en la gestión de las organizaciones del deporte y la recreación, pues también queda evidenciado que uno de los factores que cobra mayor relevancia en la capacidad de gestión, lo constituye la experiencia y conocimiento del medio, entendido esto último como la cantidad de años ganados en experiencia de gestión efectiva para la organización.

Como hallazgos de los estudios realizados en 2010, los cuales a pesar de estar restringidos en regiones específicas del país, muestran una clara tendencia en el comportamiento de las organizaciones deportivas y de recreación del país, podemos referir en términos generales los siguientes.[3]

● Sólo el 49% de los dirigentes de organizaciones deportivas poseen estudios superiores.

● Sólo el 59% de estos dirigentes posee experiencia superior a 5 años.

● No existe un esquema o políticas de priorización deportiva a la hora de asignar recursos, lo cual es clave si lo que se requiere es optimizar dichos recursos en función de los resultados posibles

● Solo el 22% de los recursos manejados por las organizaciones pequeñas como los clubes y ligas deportivas, son destinados al deporte competitivo, esto evidencia un notable porcentaje dedicado específicamente a desarrollar su función social, no obstante, no queda claro que porcentaje es destinado a gastos de funcionamiento.

● El 83% de los recursos obtenidos provienen de aportes realizados por los entes territoriales; a su vez, los entes territoriales obtienen el 80% de sus recursos por vías de financiación estatal. Esto pone en evidencia que hoy no existe gestión para consecución de recursos del orden privado, revelando la falta de estrategias de financiamiento externo tales como programas de patrocinio y comercialización de servicios y eventos, recursos que solo ocupan el 8% de los ingresos de algunas organizaciones.

● Por último pero no menos relevante para este tema, se expone el orden de priorización de los recursos de las organizaciones con relación a sus necesidades particulares así.
– 28% para implementación deportiva
– 22% adecuación de infraestructura
– 19% para contratación de recurso humano
– 16% para la formación y capacitación del recurso humano
– 15% para adquisición de tecnologías

Los resultados anteriores dibujan un panorama casi contundente del comportamiento de las organizaciones del deporte y la recreación, en relación con su estructura orgánica, perfiles que la conforman, modelos de dirección, esquemas y estrategias de financiamiento, factores que reflejan la cultura organizacional de las organizaciones Colombianas y que dan cuenta de las razones y posibles causas del estado actual del deporte y la recreación en materia de dirección estratégica, lo que se traduce en la capacidad de gestión de los recursos y las capacidades de dichas organizaciones.

[1] MESA CALLEJA, Ramón; ARBOLEDA SIERRA, Rodrigo; GAVIRIA GARCÍA, Nelson y GUZMÁN FINOL, Karelys, Estado de desarrollo de las organizaciones deportivas en Colombia, Grupo de Macroeconomía Aplicada Facultad de Ciencias Económicas – Universidad de Antioquia, ISBN: 978-958-8709-20-8 Primera edición: diciembre de 2010
[2] ibid.,
[3] MESA CALLEJA, Ramón; ARBOLEDA SIERRA, Rodrigo; GAVIRIA GARCÍA, Nelson y GUZMÁN FINOL, Karelys, Estado de desarrollo de las organizaciones deportivas en Colombia, Grupo de Macroeconomía Aplicada Facultad de Ciencias Económicas – Universidad de Antioquia, ISBN: 978-958-8709-20-8 Primera edición: diciembre de 2010.p.44

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